No sea ostentoso

ptg00191020Resulta que un día un señor que siempre acudía al casino, se encontró con un amigo a la entrada de uno de los casino que este recurría, y el amigo le comenzó a contar que el también era un jugador asiduo de los casinos y que siempre ganaba.

El señor al oír a su amigo lo felicito y le dijo que buena suerte tenia, puesto que el no todo el tiempo ganaba, de manera que el amigo para acreditar que lo que le estaba contando era cierto le dijo para entrar y jugar juntos en el casino.

De modo que los dos se dirigieron a jugar en las tragaperras, el señor cambió una cierta cantidad de dinero y empezó a jugar de manera que al transcurrir el tiempo hecho todas sus monedas y su ganancia no fue mucha y el amigo del mismo modo, pero éste no se quería retirar le dijo al señor que jugaría un poco más de modo que así lo hizo pero en vez de ganar perdió todo lo que había llevado y lo que obtuvo en su primera ronda.

Lo cual nos enseña que no debemos ser ostentosos, solo tenemos que jugar cierta cantidad de monedas, en el caso de las tragaperras, es decir que siempre debemos jugar teniendo un límite, no jugar y jugar perdiendo el control.


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