Leyendas urbanas sobre el baccarat

El juego del baccarat llegó a Estados Unidos en 1900, pero solo recién en 1958 fue que llego a establecerse en Las Vegas.  A los casino les costo mucho dinero por la baja ventaja para la casan que se obtenía de este juego, asegurando que hubo un casino que obtuvo una perdida de más de 300.000 dólares en una sola noche.
Otra leyenda es que en un tiempo los casinos ofrecían a los jugadores poder apostar cuando aparecía un natural en cualquier mano.  Sin embargo un hombre llamado Ed Thorp ideó un método de conteo que lograba predecir su aparición.  Esto costó muchos millones de dólares a los casinos que esta opción de apuesta fue retirada permanentemente.
Otra historia muy conocida es la del empresario estadounidense John W. Gates, quien era asiduo jugador de baccarat.  En una oportunidad llegó a apostar 1 millón de dólares en una sola mano, obteniendo el sobrenombre de Sr. Apuesta un millón.
Como última leyenda tenemos la de Akio Kashiwagi, quien en febrero de 1960 apostó más de 200.000 dólares y salió ganando 6 millones.  Meses después retorno a Trump Plaza para desafiar a Donald Trump perdiendo más de 10 millones de dólares.

leyendas baccaratEl juego del baccarat llegó a Estados Unidos en 1900, pero solo recién en 1958 fue que llegó a establecerse en Las Vegas.  A los casinos les costó mucho dinero por la baja ventaja para la casa que se obtenía de este juego, asegurando que hubo un casino que obtuvo una pérdida de más de 300.000 dólares en una sola noche.

Otra leyenda es que, en un tiempo, los casinos ofrecían a los jugadores poder apostar cuando aparecía un natural en cualquier mano.  Sin embargo un hombre llamado Ed Thorp ideó un método de conteo que lograba predecir su aparición.  Esto costó muchos millones de dólares a los casinos que esta opción de apuesta fue retirada permanentemente.

Otra historia muy conocida es la del empresario estadounidense John W. Gates, quien era asiduo jugador de baccarat.  En una oportunidad llegó a apostar 1 millón de dólares en una sola mano, obteniendo el sobrenombre de Sr. Apuesta un millón.

Como última leyenda tenemos la de Akio Kashiwagi, quien en febrero de 1960 apostó más de 200.000 dólares y salió ganando 6 millones.  Meses después retorno a Trump Plaza para desafiar a Donald Trump perdiendo más de 10 millones de dólares.


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