Las tragaperras tienen dueño

Algo muy curioso está sucediendo en las máquinas tragaperras, donde cada vez más los fanáticos de este juego están comenzando a imponer sus propias reglas. No es algo que ha trascendido hacia los operadores de casinos, pero que de alguna manera altera la conducta de sus jugadores.
Lo que sucede es que cuando un jugador de tragaperras acude a un casino se logra encariñar con una máquina tragaperra en particular, lo que provoca que cada vez que acuda nuevamente al casino siempre va a buscar y colocarse en esa misma máquina. Al siempre encontrarse en el mismo lugar, va conociendo nuevos vecinos de juego donde la amistad se fortalece.
El problema surge cuando otros nuevos jugadores llegan y quieres jugar en la misma tragaperra y esperan que su “dueño” se retire para poder hacer uso de ella. Entonces el vecino es quien ocupa el lugar de cuidador de la máquina tragaperra, para que nadie más la ocupe. Los casinos no intervienen en estas cuestiones, por lo que recibe el nombre de laisser faire, laisser passé”, dejándolo en manos de sus propia clientela.

tragaperras dueñoAlgo muy curioso está sucediendo en las máquinas tragaperras, donde cada vez más los fanáticos de este juego están comenzando a imponer sus propias reglas. No es algo que ha trascendido hacia los operadores de casinos, pero que de alguna manera altera la conducta de sus jugadores.

Lo que sucede es que cuando un jugador de tragaperras acude a un casino se logra encariñar con una máquina tragaperra en particular, lo que provoca que cada vez que acuda nuevamente al casino siempre va a buscar y colocarse en esa misma máquina. Al siempre encontrarse en el mismo lugar, va conociendo nuevos vecinos de juego donde la amistad se fortalece.

El problema surge cuando otros nuevos jugadores llegan y quieres jugar en la misma tragaperra y esperan que su “dueño” se retire para poder hacer uso de ella. Entonces el vecino es quien ocupa el lugar de cuidador de la máquina tragaperra, para que nadie más la ocupe. Los casinos no intervienen en estas cuestiones, por lo que recibe el nombre de laisser faire, laisser passé”, dejándolo en manos de sus propia clientela.


Tu comentario