De entretenimiento a ludopatía

A todos nos gustan los juegos, y que mejor que los juegos de azar.  Los casinos son unos de los más grandes establecimientos de juegos de azar donde uno acude con el fin de divertirse y recargarse de esa adrenalina del juego mismo y del dinero que corre en cada apuesta, sabiendo que todo eso podría ser nuestro.
Sin embargo hay una diferencia marcada entre un juego visto como un entretenimiento y otra es cuando llegamos a un estado de ludópatas, donde nos volvemos adictos a los juegos apostando altas cantidades de dinero.  Algunos de los tips para advertir cuando hemos llegado a ese nivel de ludopatía son: al llegar a perder la noción del tiempo de cuanto tiempo llevamos jugando.  Cuando ganamos no nos detenemos, sino que, por el contrario, seguimos jugando hasta, incluso, perder todo lo que habíamos ganado.
Un caso grave es cuando ocultamos a nuestras familias nuestro acto de acudir al casino por el excesivo dinero que gastamos.  Y por último, no podemos estar tranquilos si no apostamos sumas muy altas de dinero, creyendo que así ganaremos mucho más.
En estos casos, siempre es necesario buscar ayuda profesional y siempre apoyarse en la familia.  Pero para ello debemos ser capaces de aceptar esta condición y poder superar su situación.

ludopatiaA todos nos gustan los juegos, y que mejor que los juegos de azar.  Los casinos son unos de los más grandes establecimientos de juegos de azar donde uno acude con el fin de divertirse y recargarse de esa adrenalina del juego mismo y del dinero que corre en cada apuesta, sabiendo que todo eso podría ser nuestro.

Sin embargo hay una diferencia marcada entre un juego visto como un entretenimiento y otra es cuando llegamos a un estado de ludópatas, donde nos volvemos adictos a los juegos apostando altas cantidades de dinero. Algunos de los tips para advertir cuando hemos llegado a ese nivel de ludopatía son: al llegar a perder la noción del tiempo de cuanto tiempo llevamos jugando.  Cuando ganamos no nos detenemos, sino que, por el contrario, seguimos jugando hasta, incluso, perder todo lo que habíamos ganado.

Un caso grave es cuando ocultamos a nuestras familias nuestro acto de acudir al casino por el excesivo dinero que gastamos.  Y por último, no podemos estar tranquilos si no apostamos sumas muy altas de dinero, creyendo que así ganaremos mucho más.

En estos casos, siempre es necesario buscar ayuda profesional y siempre apoyarse en la familia.  Pero para ello debemos ser capaces de aceptar esta condición y poder superar su situación.


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