Agasajos a los jugadores

Cuando vamos a un casino, normalmente vamos a jugar y a realizar alguna apuesta, sin importar lo mucho o poco que se apueste, lo cierto es que al hacerlo, el casino opta una posición de anfitrión para cada jugador, brindando un servicio de primer nivel. Pero cuando solo vamos al casino con la intención de mirar como los demás juegan y alentarlos en cada uno de sus movimientos, la cosa cambia.
Y es que no es prohibición en los casinos que los asistentes actúen como simple espectadores, pero la atención es mucho más superior cuando metemos nuestras manos en el juego, sobre todo al momento de las apuestas. Puede ser que al solo observar, no arriesgamos nada y nos divertimos de igual manera que al jugar cualquier juego de azar. Lo cierto es que cuando estamos metidos en el juego, nos damos cuenta que es más difícil de lo que parece pero más interesante y divertido de lo que se cree.
Esto no solo es parte del juego en sí, sino que los mismos operadores y demás trabajadores de los casinos nos lo hacen notar, brindándoles diversos agasajos, sirviéndoles tragos a su gusto o exquisitos piqueos que hacen más placentero su estadía en el casino. Y es que los casinos saben por qué lo hacen, ya que todas estas atenciones convierten al jugador en parte de la industria de los juegos de azar, alentando a continuar hasta convertirse en jugadores experimentados.

agasajos jugadoresCuando vamos a un casino, normalmente vamos a jugar y a realizar alguna apuesta, sin importar lo mucho o poco que se apueste, lo cierto es que al hacerlo, el casino opta una posición de anfitrión para cada jugador, brindando un servicio de primer nivel. Pero cuando solo vamos al casino con la intención de mirar como los demás juegan y alentarlos en cada uno de sus movimientos, la cosa cambia.

Y es que no es prohibición en los casinos que los asistentes actúen como simple espectadores, pero la atención es mucho más superior cuando metemos nuestras manos en el juego, sobre todo al momento de las apuestas. Puede ser que al solo observar, no arriesgamos nada y nos divertimos de igual manera que al jugar cualquier juego de azar. Lo cierto es que cuando estamos metidos en el juego, nos damos cuenta que es más difícil de lo que parece pero más interesante y divertido de lo que se cree.

Esto no solo es parte del juego en sí, sino que los mismos operadores y demás trabajadores de los casinos nos lo hacen notar, brindándoles diversos agasajos, sirviéndoles tragos a su gusto o exquisitos piqueos que hacen más placentero su estadía en el casino. Y es que los casinos saben por qué lo hacen, ya que todas estas atenciones convierten al jugador en parte de la industria de los juegos de azar, alentando a continuar hasta convertirse en jugadores experimentados.


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